Si un usuario quiere
funcionar de manera anónima en la red, es condición indispensable
que no haga pública la relación entre su identidad en la vida real
y sus direcciones Bitcoin. Por otro lado, algunas organizaciones e
individuos pueden asociar de manera intencionada sus identidades con
sus direcciones para proporcionar un cierto grado de transparencia.
Por esta razón, algunos autores prefieren clasificar a Bitcoin como
una red basada en pseudónimos en lugar de una red anónima. El uso
de pseudónimos, al contrario que el anonimato, ofrece la posibilidad
de generar una reputación y confianza entre los usuarios.
Para facilitar el
análisis de todos los movimientos, varios sitios web proporcionan
información actualizada de todas las transacciones, incluyendo
variables agregadas como el número de bitcoins en circulación,
número de transacciones por hora y tarifas de transacción en cada
instante. La representación gráfica habitual para auditorías
limitadas se hace a través de dendrogramas.
Como el núcleo del
protocolo Bitcoin no cifra ningún tipo de información, todas las
transacciones son públicas y cualquier observador externo puede
analizar en cualquier momento su contenido, el origen y el destino de
todos los mensajes. Esta característica contrasta con el modelo
bancario tradicional que oculta las transacciones del escrutinio
público.







0 comentarios:
Publicar un comentario