El
objetivo principal para el que se diseñó el encaminamiento de
cebolla es separar la identificación del enrutado de los mensajes y
por tanto perseguir el enrutado anónimo (en inglés anonymous
routing). Para enrutar no es necesario tener en todo momento
identificado tanto el origen como el destino de la comunicación.
Cuando hablamos de 'identidad' nos referimos a cualquier datos que
ayude identificar a un individuo. Por ejemplo la dirección IP ayuda
a identificar ya que a través de ella se puede obtener información
como el usuario particular u organización a la que estaba asignada
esa IP en ese momento o el país desde el que se envía el mensaje.
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| Fuente: ic.tweakimg.net |
Para
tener una buena protección de la identidad de los interlocutores, es
necesario que la ruta de nodos por los que pasa el mensaje para ir
desde el origen al destino, sea impredecible a priori y se oculte
todo lo posible. Por esta razón se persigue que cada entidad sólo
conozca la entidad desde la que recibe el mensaje y la entidad a la
que tiene que enviar el mensaje. Esto se puede aplicar no sólo a los
nodos de enrutado sino también a las propias entidades que se
comunican. El destino no tiene que saber la identidad del que se
quiere comunicar con él. El origen de la comunicación puede no
saber la identidad de la entidad con la que se quiere comunicar, son
los llamados servicios ocultos (en inglés hidden services). Los
servicios ocultos no son soportados por la mayoría de sistemas de
encaminamiento de cebolla. Sin embargo sí hay sistemas que los
soportan como Tor.
Observar
que para ocultar la ruta no es necesario confiar en todos los nodos
de la ruta, teóricamente (si los nodos tuvieran un comportamiento
ideal) con que hubiera un solo nodo confiable no comprometido, la
privacidad de los interlocutores estaría garantizada debido a que
sería imposible establecer correspondencia entre los mensajes que le
llegan y los que salen de él.
Para
que sea efectiva la protección de la identidad es necesario que se
preserve la confidencialidad de la propia información que el origen
quiere enviar al destino. Si no se hiciera un simple análisis de
tráfico podría identificar cual es el recorrido que hace cada
mensaje desde el origen al destino.
Observar
que el enrutado anónimo no asegura el que la entidad origen sea
desconocida para la entidad destino. Esto es debido a que los
protocolos de nivel superior pueden transmitir información sobre la
identidad. Por ejemplo un servicio web puede usar cookies o
simplemente pedir que nos identifiquemos. Cuando queremos un
anonimato a nivel de aplicación es bueno configurar el cliente
adecuadamente y protegernos usando proxys que modifican los
contenidos en este sentido. Por ejemplo para conseguir más
privacidad cuando navegamos por la web es recomendable configurar el
navegador adecuadamente (Ej. deshabilitando cookies, no permitiendo
plugins Java o deshabilitando el historial) y redirigir el tráfico
hacia un proxy web intermedio que nos filtre contenido que puede ser
aprovechado para violar nuestra privacidad (cookies o cabeceras HTTP
que puedan ser usadas para identificar).








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